Un camión articulado es un tipo de vehículo grande utilizado para transportar mercancías, que consiste en un motor principal (tractor) y un remolque desmontable, lo que permite una mayor flexibilidad y maniobrabilidad al transportar cargas grandes o pesadas.
Un camión articulado combina un camión potente (el motor principal) y un remolque independiente que se puede desmontar o montar según sea necesario. Este diseño permite al camión transportar una carga considerable y, al mismo tiempo, ofrece una mayor flexibilidad para circular por carreteras y espacios reducidos. Los camiones articulados se utilizan habitualmente en la logística y el transporte de mercancías, y proporcionan servicios esenciales en el transporte pesado y de larga distancia.
Los camiones articulados desempeñan un papel crucial en el transporte y la logística modernos, ya que ofrecen una solución flexible para transportar grandes cantidades de mercancías a largas distancias. Su diseño permite acoplar y desacoplar fácilmente los remolques, lo que hace que sea eficiente cargar y descargar la carga. Esta capacidad los hace esenciales para industrias como la construcción, venta al por menor, y la fabricación, donde los artículos pesados o voluminosos deben trasladarse con frecuencia.
Por ejemplo, en la industria de la construcción, los camiones articulados se utilizan a menudo para transportar materiales de construcción como ladrillos, acero o maquinaria pesada. La posibilidad de colocar diferentes tipos de remolques en función de la carga garantiza que los distintos tipos de carga puedan manipularse de manera eficiente, lo que garantiza un funcionamiento fluido y unas entregas puntuales.